Gestionando los «no puedo»

Gestionando los «no puedo»

BORRA DE TU MENTE EL

 «NO PUEDO» EN 5 PASOS

Por Carla Rodríguez Caballero y Elena Fisac
Psicología deportiva
Suelta los Frenos

Seguramente pasas mucho tiempo deseando que llegue el día en el que sales con tus compañeros de ruta, planeando dónde iréis y recreándote en lo mucho que vas a disfrutar.

Sin embargo, ¿por qué hay ocasiones en las que los nervios te bloquean, tu cuerpo no responde como esperabas, y lo que iba a ser un fabuloso día de disfrute se convierte en una mala experiencia?

Los nervios y el miedo pueden hacer que te bloquees si les dejas que crezcan y tomen el control, pero tengo una buena noticia, pueden superarse y en este artículo te cuento cómo.

Lo primero que debes saber que el miedo es una emoción necesaria y positiva para todos, es nuestro consejero conservador, el que nos mantiene con vida, a salvo de los peligros.

Lo único malo es que el miedo suele ser bastante exagerado, valora los riesgos como más horribles, inmensos y dolorosos de lo que realmente son, y poco generoso y realista con respecto a nuestras capacidades y avances.

El miedo te habla al oído, te da razones para evitarlo, “déjalo, total qué más te da, si se puede disfrutar igual sin hacerlo”, “mira que si te caes ”, “no tienes que demostrarle nada a nadie”, “hoy no vas muy fina, casi mejor lo dejas para otro día que estés mejor”,

Tratar de razonar con el miedo es inútil, si tú le das una razón de por qué intentarlo el te dará al menos 5 de por qué no hacerlo, y lo malo es que todas parecen lógicas y reales.

En ese momento pensamientos automáticos y negativos empiezan a entrar en tu mente como si de un río incontrolable.

“¡Basta miedo! Ya te he escuchado suficiente, agradezco tus consejos, ahora ¡puedes descansar!”

 


ENCUENTRA TU MOTIVACIÓN

Las personas nos movemos por motivaciones, es decir, por esas cosas que nos interesan, gustan o remueven algo por dentro.

Querer avanzar y mejorar es en sí mismo, una fuente de motivación porque gracias a eso puedes aventurarte a ampliar tus horizontes, pero si se convierte en tu único objetivo cuando sales a montar y basas tu opinión de cómo ha ido la ruta exclusivamente en si has conseguido dar los pasos técnicos, puedes perder de vista lo que realmente te aporta la bici.

Focaliza tu motivación;  Cierra los ojos y recuerda experiencias positivas… lo que sea que te haga sacar una sonrisa. Ahora piensa si en tu afán por mejorar has perdido esos elementos que te hacían disfrutar, y si no habrás transformado la bici, en una tarea más, como un trabajo que tienes que realizar.

Es una situación muy propicia para que los malos pensamientos y el miedo hagan su aparición.

¡El cuerpo y la mente no quieren más obligaciones!

Una vez hayas encontrado lo que te hace feliz en la bici, éste será uno de los recuerdos que podrás utilizar en momentos de bajón a modo de anclaje.

Para avanzar márcate objetivos claros, concretos, realistas, que puedas medir su logro y 

planifica cómo los vas a trabajar sin perder nunca de vista lo que te lleva a

 montar en bici.

 

  1. AUMENTA LA CONFIANZA

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta para gestionar el miedo es la confianza, en ti misma y en el material que utilizas.

La confianza en ti misma pasa por conocer bien tus capacidades y habilidades, aquello que controlas bien, lo que sabes hacer aunque no dominas completamente y en lo que todavía estás un poco pez.

La confianza en el material depende del conocimiento que tengas del funcionamiento de la bici y predecir como se va a comportar.

Sin confianza no hay control, y el descontrol es el mayor enemigo para la gestión emocional.

  1. CONOCE COMO FUNCIONA TU CABEZA.

Nuestro cerebro está “dividido en tres mentes”, cada una con funciones diferentes, pero fuertemente conectadas.

            1. La mente inconsciente se ocupa de nuestra supervivencia más básica;
            2. La emocional de generar emociones como respuesta a lo que ocurre en nuestro interior y exterior.
             3. La racional es la que se encarga de pensar y procesar la información para actuar o responder de forma razonada.

Si en cualquiera de los tres niveles hay algo que no va bien y no lo atendemos, se activarán alarmas en los otros dos niveles.

Por ello, lo primero que tienes que hacer cuando empieces a experimentar una sensación desagradable es hacer el triple chequeo: cuerpo – emoción – mente.

¡Mens sana y corpore sano!

   4. LA ACTITUD MARCA LA DIFERENCIA

 Mantén la actitud, vístete, habla y toma una posición de control y decisión encima de la bici, demuestra a tu bici que tú mandas, haz que sea una prolongación de tu cuerpo, atrévete a experimentar, muévete encima de ella…controla, o al menos creete que tú la controlas a ella.

Súbete a la bici con una actitud de fuerza y control y experimenta la maravillosa sensación de «venirte arriba”

  1. HAZ TRABAJAR AL HEMISFERIO DERECHO

Para contrarrestar los efectos bloqueadores del miedo, una buena estrategia es, dejar de pensar.

Nuestro cerebro racional, , tiene dos partes, la izquierda muy racional, y otra, la derecha, más espontánea e intuitiva, que suele activarse con la música, actividades artísticas, cuando practicamos deporte y sentimos el flow del que tanto se habla últimamente.

Por eso, para que el miedo y sus pensamientos paralizantes no tengan cabida en tus rutas, te recomiendo que te acostumbres a pensar con el hemisferio derecho, de esta forma todo lo que sabes hacer y que ya tienes automatizado saldrá sin necesidad de que lo hagas voluntariamente, el cuerpo hablará y tú disfrutarás como nunca.

Ante un paso técnico, cuando identifiques que tu mente se ha llenado de pensamientos negativos que no puedes controlar,  visualiza.

Haz el paso mentalmente en primera persona. Evoca las sensaciones de las experiencias anteriores, lo que sentirás en el cuerpo, lo que verás, cómo reaccionará la bici.

Respira dos o tres veces de forma profunda para bajar pulsaciones, y cuando te vayas aproximando sigue visualizando y dándote instrucciones cortas y precisas: echa el peso atrás, no frenes, tira de la bici, aprieta con las piernas… lo que corresponda en cada caso.

De esta forma evitarás que los pensamientos negativos tengan espacio en tu mente en ese momento. 

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